Pabolbra se masturba como un puto profesional ante tu mirada
Imagínate la escena: una habitación mal iluminada, con el sonido de la respiración agitada rompiendo el silencio, y en medio de todo eso, Pabolbra, con su polla dura como roca, desafiándote con la mirada mientras se la agarra con fuerza. Vas a ver cómo empieza lento, moviendo la mano con ritmo, pero enseguida acelera, porque este cabrón no juega, quiere demostrar que puede aguantar más que tú. Sus muslos se tensan, los gemidos se le escapan sin control, y puedes jurar que está rozando el límite, pero no se corre, no, no quiere darnos ese gusto tan fácil. El sudor le cae por el pecho, la mano sube y baja con precisión, y cuando crees que ya no aguanta, clava los dedos en el colchón y te mira con esa sonrisa de victorious hijo de puta. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo se agarra las pelotas, cómo las aprieta mientras la verga palpita, porque sabe que vas a perder la cabeza viéndolo correrse. Y justo cuando crees que ya no hay más, cuando los músculos se le marcan como si fueran a reventar, suelta un gruñido y te dice: "¿Y ahora quién ganó, cabrón?"