Trago el tapón anal hasta el fondo y me encanta que me dominen
Te voy a contar cómo fue mi tarde llena de humillación y placer cuando mi mejor amigo, bestfriendpassivo, me hizo su juguete sumiso. Él me mandó a encender la cámara y me dijo que no podía moverme hasta que él me lo permitiera, y yo, como buena perra, obedezco. Primero me puso el tapón grande en el culo, el más ancho que tiene, y yo gemí como una puta al sentir cómo se hundía hasta hacerme arder. Me ordenó que me quedara quieta mientras él jugaba con mi cuerpo, pasando sus dedos por mi polla dura y mis tetillas, pero yo no podía tocarme, solo podía suplicar. 'Por favor, déjame correrme', le dije, pero él solo se reía y me decía que aún no era mi momento. Cuando por fin me dio permiso, me hizo chupar el tapón antes de volver a metérmelo, y cada vez que lo hacía, yo gemía más fuerte, sintiendo cómo me llenaba y me controlaba. Él me humillaba, me decía que era su perra y que mi culo le pertenecía, y yo solo podía obedecer, deseando que me follara de una vez. Pero él se tomó su tiempo, disfrutando de ver cómo me retorcía de necesidad, hasta que por fin me empujó contra la cama y me hizo cabalgar el tapón como si fuera su verga, moviéndome como una puta en celo. Cuando terminó, yo estaba temblando, todo mojado, y él solo se rio de mi cara de necesidad. Pero lo que más me excitó fue ver cómo mi mejor amigo se salió con la suya, dejándome con las ganas y el culo bien abierto.