Travesti reta al hombre con caricias de pies en su polla
El hombre se queda quieto al ver cómo el travesti se acomoda en la cama y levanta un pie con uñas pintadas. El travesti lo reta a aguantar la caricia sin gemir demasiado pronto y el hombre acepta con una sonrisa tensa. El travesti pasa la planta suave por la polla ya dura y presiona el arco contra la cabeza sensible mientras el hombre respira más rápido. Las manos del travesti sujetan los tobillos para controlar el ritmo y los dedos del pie rodean la verga con movimientos lentos y firmes que hacen que el hombre apriete los puños. Pronto el travesti se inclina para besar al hombre en la boca mientras sigue frotando los pies contra la polla y el hombre responde empujando las caderas hacia adelante. El travesti cambia de pie y usa los dedos para acariciar los huevos con presión exacta que obliga al hombre a gemir bajito. La polla late entre los pies y el travesti aprieta más fuerte hasta que el hombre suelta un chorro espeso que salpica la piel y las uñas. Una media queda tirada al borde de la cama con una mancha húmeda que se extiende por la tela.