Apolo Adrii domina el culo del técnico con polla gigante
Apolo Adrii lleva días mirando al técnico con esa mirada de hambre, esa tensión que se acumula en cada encuentro casual, cada roce accidental, cada vez que sus cuerpos casi se rozan. El técnico, Magnus Loki, siente cómo la polla de Apolo se endurece contra su culo cada vez que se acercan, cómo sus gemidos ahogados se mezclan con el sonido de las herramientas. Cuando por fin se quedán solos, no aguantan más: Apolo lo empuja contra la pared, le desabrocha los pantalones de un tirón y mete la mano para agarrar su polla ya goteando. Magnus Loki se arrodilla de inmediato, chupando con desesperación mientras Apolo le agarra el pelo, guiándolo para que se trague toda la verga hasta la garganta. La saliva chorrean por sus labios, los sonidos de succión llenan el aire, y cuando Apolo ya no aguanta más, lo voltea y empotra su trasero con un golpe seco. La polla gruesa entra de una estocada, Magnus Loki grita, pero Apolo no se detiene: lo embiste con fuerza, sintiendo cómo su culo apretado lo aprieta, cómo cada empujón lo acerca más al borde. Las caderas de Apolo chocan contra el trasero de Magnus Loki, sus gemidos se vuelven más fuertes, más urgentes, hasta que de repente se quita de golpe, agarra su verga y se corre directamente sobre el culo de Magnus Loki, la leche blanca goteando por sus nalgas.