Chico europeo se llena de leche en el culo bien apretado
Miron Sokolov se retorcía de ganas cada vez que Scott Smith pasaban rozándose en el departamento, los ojos llenos de deseo, las pollas duras bajo los jeans, sin atreverse a tocarse aún. Las miradas se alargaban, los suspiros ahogados, hasta que una noche ya no aguantaron más: lo empujaron contra la pared, le bajaron los pantalones de un tirón y se arrodillaron para chuparle la verga con ganas, tragándose cada gota de pre-cum con gemidos ahogados. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo Scott se ponía de cuatro en la cama, abriendo bien el culo para que Miron le metiera la polla gruesa de una estocada, hundiéndola hasta que los huevos chocaban contra su piel pálida, moviéndose con ritmo acelerado mientras el rubio gritaba pidiendo más, más duro, más rápido. En más de 10 minutos de escena, las embestidas se volvían salvajes, el sonido de carne contra carne resonando en el cuarto, hasta que Miron se corrió adentro, dejándole el culo completo de leche que goteaba al retirarse. Imagínate el contraste del semen blanco sobre su piel de porcelana, la mancha húmeda en las sábanas que quedó como prueba de lo bien que se lo habían pasado.