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Músculos de acero se domina en un encuentro de poder

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Estúdio Bronounce

El olor a sudor y colonia barata impregna el aire del cuarto de entrenamiento cuando él entra, los músculos marcados bajo la camiseta ajustada, el pecho subiendo y bajando con cada respiración controlada. Desde la primera vez que lo vio en el gimnasio, supo que sería su dueño: el más fuerte de los dos, el que decide cuándo y cómo. Ahora, de rodillas, el sumiso besa sus zapatos con devoción, las manos atadas detrás de la espalda mientras el dominante desabrocha la cremallera de un tirón, sacando una polla gruesa que golpea contra el rostro de su víctima. 'Abre la boca, puta', ordena, y el otro obedece sin dudar, tragando hasta que la garganta se le llena, las lágrimas corren por sus mejillas mientras se ahoga en cada embestida. Las manos grandes lo agarran del pelo, tirando hacia atrás para clavarle la verga en la garganta, los gemidos ahogados vibrando contra el miembro palpitante. Cuando lo empuja hacia abajo, el culo prieto se ofrece sin queja, las nalgas separadas con los dedos para recibir la polla gruesa de una estocada seca, el ruido del impacto resonando en la habitación vacía. '¿Te gusta que te usen así, perra?', gruñe el dominante, clavándole los dedos en las caderas mientras lo penetra con fuerza, cada envestida más profunda, más brutal, hasta que los gritos del sumiso se mezclan con los gruñidos del otro. La saliva gotea de la boca abierta, el sudor corre por la espalda tensa, los músculos del culo se contraen alrededor de la verga que lo taladra sin piedad. 'Suplica que te dejen correrte', exige, y el otro balbucea entre sollozos, rogando permiso como la puta obediente que es. Solo cuando el dominante lo ordena, su polla palpita dentro, llenándolo de leche caliente hasta que el culo se le rellena, los fluidos escurriendo por los muslos temblorosos. Al terminar, la camiseta del sumiso queda tirada en el suelo, manchada de babas y semen, mientras él se levanta, ajustándose los pantalones con superioridad, dejando al otro en el suelo, jadeante y marcado.

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