Arty Boer le parte el culo a Pink en un encuentro salvaje
Arty Boer no perdonó ni un segundo cuando vio a Pink National Treasure temblando de ganas en aquel parque solitario. El aire frío le ponía los pezones duros, pero lo que más le excitaba era la idea de que alguien pudiera pasar y pillarlos en plena acción. Arty le bajó los jeans de un tirón y le metió los dedos en el culo sin avisar, haciendo que Pink gimiera ahogado mientras miraba hacia los arbustos, temiendo que alguien los escuchara. La polla de Arty era enorme, gruesa como un tronco, y cuando la empujó de golpe, Pink casi se desplomó de la fuerza. Cada embestida lo hacía chocar contra el banco de madera, y los sonidos húmedos de su culo siendo destrozado resonaban en el silencio de la noche. Arty le tapó la boca con una mano para que no gritara, pero los gemidos seguían escapando entre sus dedos. Pink se agarraba las nalgas para abrirse más, rogando que Arty le diera más duro, que le rompiera el culo de una vez. Cuando Arty por fin se corrió, lo hizo con un gruñido animal, llenando el culo de Pink hasta rebosar. Al terminar, Arty se quedó mirando a Pink, que jadeaba con la polla aún dentro, el culo abierto y temblando, mientras se preguntaba si alguien habría escuchado el escándalo.