Christian Wilde y John Johnson en un encuentro de pollas sudadas
‘¿Crees que puedes manejar esto?’ le susurró Christian Wilde mientras se arrodillaba frente a John Johnson, sus manos ya acariciando esa verga negra y gruesa que brillaba de sudor. Te voy a contar cómo este moreno de polla monumental lo dejó sin aliento en más de 10 minutos de escena. Desde el primer lametón, John gimió como si le hubieran encendido un interruptor, sus dedos enredándose en el pelo de Christian mientras su lengua trazaba círculos alrededor de la punta hinchada. ‘¿Te gusta que te chupe así, eh?’ lo provocó, sabiendo que cada movimiento de su boca lo acercaba al borde. John no era el único que disfrutaba: Christian amaba el sabor salado de su piel, la forma en que su verga se endurecía más con cada succión profunda. Pero esto no era solo un trabajo oral, era un desafío, una competencia para ver quién cedía primero. John intentó aguantar, pero cuando Christian empezó a masturbarlo con una mano mientras tragaba hasta las pelotas, sus caderas se sacudieron sin control. ‘No te corras todavía, guapo,’ le ordenó, aunque sabía que estaba a punto de perder la apuesta. El sonido de sus labios chupando, los gemidos ahogados de John, el olor a sexo en el aire… todo era demasiado. Al final, fue Christian quien ganó, pero no por eso dejó de pensar en cómo le encantaría que John le devolviera el favor. La próxima vez, juró, sería ella quien suplicaría.