Diego Mineiro domina a Gustavo Borges con su polla dura
Diego Mineiro te mira con esa sonrisa de puto dominante mientras te agarra del culo y te empuja contra la pared. Sientes cómo sus dedos fuertes te abren las nalgas, explorando cada centímetro de tu piel sudada. Te ordena que te arrodilles y te la chupes, y no puedes evitar gemir al probar su verga gruesa en tu boca. La lames con desesperación, sintiendo cómo se hincha más con cada lamida, hasta que él te aparta de un tirón y te obliga a voltearte. Te inclinas sobre el sofá, ofreciendo tu culo perfecto para que él lo devore. Su lengua caliente te recorre el agujero, humedeciéndote hasta que no puedes más y le suplicas que te empotre de una vez. Él se ríe, disfrutando tu desesperación, y te da una nalgada antes de clavarte su polla entera de golpe. Gritas, pero él te tapa la boca con una mano mientras te embiste con fuerza, sintiendo cómo tu culo se ajusta a su verga como un guante. Cada empujón te hace temblar, y cuando por fin te deja correrte, solo piensas en lo mucho que te gusta ser su puta sumisa.