Carlao Villar me reventó el culo con su verga monstruosa
Carlao Villar llegó a casa sudado después del entrenamiento, con esa polla gruesa marcándose bajo el pantalón y yo ya no pude aguantar más. Sabía que esto estaba mal, que no debíamos hacerlo, pero cuando me miró con esos ojos de depravado, mi coño se mojó al instante y solo pude gemir 'métemela ya, cabrón'. Me tiró contra la cama de un empujón, me bajó los pantalones de un tirón y me abrió el culo con los dedos antes de escupirme y meterme la verga de una estocada hasta que sentí que me partía en dos. Grité como una puta cuando empezó a embestirme, su polla gruesa rozándome la próstata mientras me agarraba las caderas para clavármela más hondo. Me corrió dentro sin parar, llenándome de leche caliente mientras yo me retorcía de placer, sintiendo cada chorro caliente en mi culo apretado. Cuando terminó, se quedó mirándome con esa sonrisa de satisfacción, sabiendo que me había roto el culo como quería. Y yo solo pude sonreír, aunque sabía que esto no podía volver a pasar... pero mi cuerpo ya lo estaba pidiendo otra vez.