Felix Kamp disfruta viendo a dos maduros chupar al nuevo twink
Felix Kamp no podía creer su suerte cuando vio a Jack Aries y Reese Scott turnándose para chupar la polla de James Blond, ese rubio de culo apretado que acababa de llegar al estudio. Los tres estaban en una oficina con la puerta entreabierta, y en cualquier momento podía entrar alguien del equipo. Felix se mordía los labios mientras observaba cómo Jack, ese oso peludo, se hundía la verga del chiquillo hasta las pelotas, tragando con fuerza cada vez que el rubio gemía más fuerte. Reese, el más dominante, lo empujó contra el escritorio y le abrió las nalgas para meterle la lengua en el ojete, haciéndolo retorcerse de placer. James Blond, con los ojos vidriosos, se agarraba de los hombros de Reese mientras este le metía los dedos hasta hacerle arquear la espalda. Felix se bajó la cremallera sin pensarlo, sacando su polla dura como piedra mientras miraba cómo Jack se ponía de rodillas otra vez para chupársela al twink, esta vez con más fuerza, ahogándose en su verga. El rubio no aguantó más y se corrió en la boca de Jack, llenándole la garganta de leche espesa. Reese, que no perdía detalle, le dio una nalgada al chiquillo y le susurró: 'Ahora te toca a ti, puta, chupa mi polla como si fuera la última vez'. James Blond, con la respiración entrecortada, se arrodilló frente a Reese y empezó a chuparle la verga con desesperación, sabiendo que en cualquier momento alguien podía entrar y pillarlos. Felix, que ya no aguantaba más, se acercó por detrás y le metió la polla en el culo al rubio, empotrándolo contra Reese mientras los tres gemían en silencio. El sudor les caía por la espalda mientras el sonido de pasos se acercaba por el pasillo. Felix le dio una última embestida a James Blond, llenándole el culo de leche caliente, y justo en ese momento alguien golpeó la puerta. Reese, con una sonrisa pícara, le dijo al rubio: 'Mira lo que provocaste, perra, ahora tendrás que limpiarnos a los tres'