Segcasadosafo no aguanta más pero yo lo obligo
Te voy a contar cómo le hice tragar cada gemido aunque juraba que no resistiría. Empieza con él en cuatro patas, el culo prieto temblando mientras le agarro de la cadera con fuerza, marcando el ritmo para que no escape de mis embestidas. Siento su coño apretado rodeando mi polla, cómo gime '¡No más!', pero yo lo callo con un azote que le enrojece la piel. Le digo que si quiere que me corra dentro, tiene que aguantar todo lo que yo le dé, y él, aunque sudando, no se atreve a negarme. Las luces en blanco y negro hacen que cada gota de sudor en su espalda brille, los tatuajes de su piel vibrando con cada choque de mis caderas contra las suyas. Cuando ya está temblando, le ordeno que se quede quieto mientras me entierro hasta que lo siento mugir, y ahí es cuando suplica, pero yo le recuerdo que él empezó diciéndome que no aguantaría. Al final, en más de 10 minutos de escena, cuando me corro dentro de él, no puedo evitar pensar en lo bien que se siente dominar a alguien así, ver cómo se rinde a pesar de sus palabras.