Carnaval salvaje: pollas duras en una orgía sin control
Era media noche en Río, el aire olía a sudor y cerveza barata, y tú ya llevabas horas viendo cómo Patrick Jesus se movía entre la multitud con esa mirada de puto que lo delataba. Cuando por fin lo acorralas contra una pared, sientes cómo su polla se endurece contra tu muslo, y en ese momento descubres que no lleva ropa interior: nada separa su piel de la tuya. La sorpresa te hace gemir, y antes de que puedas reaccionar, ya está arrodillado, chupándote la verga con una urgencia que te hace agarrarle el pelo. La música retumba, pero lo único que escuchas son sus labios resbaladizos y el sonido húmedo de su garganta cuando te la traga entera. De repente, Maax Puto Karioca aparece detrás de ti, frotando su polla contra tu culo mientras susurra: “¿Quieres que te parta en dos?”. No esperas respuesta, solo empujas a Patrick hacia abajo y te inclinas para que Maax te empotre de una estocada. Sientes cómo su verga gruesa te abre el culo sin piedad, mientras Patrick sigue chupándote, ahora con más fuerza, como si quisiera compensar cada embestida que recibes. En más de 11 minutos de escena, el calor de los cuerpos, el olor a semen y el sonido de los gemidos se mezclan hasta que Maax gruñe: “Voy a llenarte el culo de leche, cabrón”, y justo cuando lo dice, te corren dentro, caliente y espeso, mientras tú también te descargas en la boca de Patrick, que traga cada gota como si fuera la última. El Carnaval sigue, pero ahora solo piensas en repetir.