Hetero dotado domina gay y lo convierte en su putita sumisa
Rei Leonardi no podía dejar de mirar ese culo apretado que se movía frente a él, pero sabía que Ares X no era cualquier gay. Llevaban días provocándose, rozando sus manos sin tocarse del todo, hasta que una noche la tensión estalló. '¿Te gustaría estar en su lugar?', me preguntó mientras me encadenaba a la cama, su polla gruesa ya dura y lista para romperme. No pude evitar gemir cuando me la metió entera de golpe, sintiendo cómo me estiraba por dentro. Chupé sus pies sudados mientras me empotraba sin piedad, sus manos en mis caderas marcándome como su puta personal. En más de 10 minutos de escena, me corrió en la cara después de hacerme tragar su verga hasta el fondo, pero lo mejor fue cuando me obligó a lamer su polla otra vez, ya medio blanda, mientras me decía que la próxima vez me iba a reventar el culo con algo más grande.