Natasha Fiore se deja romper el culo con mi polla gruesa
La habitación olía a perfume caro y a excitación cuando me acerqué a la cama, donde Natasha Fiore ya estaba esperándome con su cuerpo envuelto en lingerie negra que apenas cubría su culo gordo y su coño rosado. Sabía que había pasado horas provocándome con fotos y mensajes, rozándose contra mí cada vez que podía, hasta que no pude aguantar más. Cuando me arrodillé frente a ella, sus ojos brillaban de anticipación mientras yo le separaba las nalgas para admirar su agujerito apretado, ya mojado de ganas. Le metí los dedos primero, sintiendo cómo su culo se abría con cada empujón, y ella gemía pidiendo más, más duro, hasta que no pude resistir y le clavé la polla de una estocada. Natasha gritó, pero no de dolor, sino de placer, mientras yo la embestía sin piedad, sintiendo cómo su culo se ajustaba perfectamente a mi verga gruesa. En más de 10 minutos de escena, la hice correrse tres veces, cada vez más fuerte, hasta que su agujero quedó completamente abierto y yo me corrí dentro, llenándola hasta que el semen le chorreó por los muslos. Ahora, mientras me limpio, solo pienso en lo bien que se sintió provocarme tanto y hacerme perder el control.