Anal salvaje con Luna Oliveira y mi polla sin parar
Aquel baño de espuma se convirtió en un infierno de gemidos desde el segundo en que Luna Oliveira entró en la bañera con sus nalgas perfectas brillando bajo la luz. Llevaba días provocándome, mirándome con esos ojos de puta insaciable cada vez que me agachaba para recoger algo o pasaba rozando su cuerpo contra el mío en la cocina. Ahora, con el agua corriendo entre sus muslos mojados, no aguanté más y le clavé la lengua en el coño mientras ella se retorcía de placer. Vinny Star entró justo cuando yo le metía dos dedos en el culo, y al verla gritar así, no perdió tiempo: se arrodilló detrás de ella y le hundió su verga entera de golpe. El agua salpicaba con cada embestida, sus tetas rebotaban contra la pared mientras yo le chupaba los pezones y Jack Kallahari se ponía de pie para que ella le mamara esa polla enorme. Cuando la giré para empalarle el culo en cuatro patas, el espejo empañado reflejaba cómo le brillaban los labios separados, cómo su agujero se tragaba mi verga hasta el cuello del útero. Gritó más fuerte cuando Vinny le llenó la boca con su corrida, y yo me vacié dentro de su culo justo cuando Jack la hizo correrse otra vez, temblando con los ojos en blanco. Después, entre los jirones de espuma, quedó la marca de sus uñas en el mosaico de la pared.