Isabella Gomez se rinde al culo del roommate de su novio
Esa tarde en el apartamento, Isabella Gómez no aguantó más el calor entre las piernas. Sabía que no debía, pero la polla gruesa de Tony D'Angelo la llamaba desde el sofá mientras su novio Bruce Huxley trabajaba. Se acercó sigilosa, sintiendo cómo su coño se mojaba al ver cómo él se ajustaba los pantalones. Cuando Tony la atrapó mirándolo, no hubo palabras, solo un gemido ahogado cuando sus bocas chocaron. Sus manos volaron al culo de ella, apretándolo con fuerza mientras la empujaba contra la pared. Isabella gimió al sentir cómo los dedos de él se hundían en su culo virgen, preparándola sin piedad. "Esto está mal", pensó, pero no pudo parar cuando él la giró y la empotró contra el mueble, clavándole la verga hasta las pelotas. Cada embestida la hacía gritar más fuerte, sintiendo cómo el miembro de Tony la abría por completo. "No pares", suplicó, aunque el remordimiento le quemaba por dentro. Cuando él la levantó y la penetró por detrás, Isabella arqueó la espalda, sintiendo cómo la polla gruesa la llenaba hasta hacerle tocar el cuello del útero. El placer era tan intenso que olvidó todo, incluso a su novio. Al correrse, Tony le llenó el culo de leche caliente, y ella solo pudo pensar en lo sucio que se sentía... pero en lo bien que le había sabido.