Hermana morena con tetas grandes quiere ver si aguantas su retador culo
El sonido de sus tacones resonando en el pasillo te hizo girar la cabeza, y al verla ahí, con esas tetas grandes rebotando bajo su blusa ajustada, supiste que esto no sería un reto cualquiera. Bella Maree, tu hermana morena, te sonrió con esos labios carnosos que ya sabías cómo usar a tu favor, y sin pedir permiso se arrodilló frente a ti, agarrando tu polla con una mano mientras la otra bajaba su tanga mojado. '¿Crees que puedes hacerme gritar como él?' te desafió, refiriéndose a Romeo Price, el tipo que la había dejado temblando la última vez. Sentiste cómo te la metía hasta las pelotas de una sola vez, ajustando sus curvas alrededor de tu verga gruesa mientras sus gemidos llenaban la habitación. Sus dedos se clavaron en tus caderas, marcando el ritmo mientras su culo apretado te atrapaba en un abrazo ardiente. Cuando empezó a chuparte los dedos, mojados con su propia saliva, entendiste que esto era una guerra, y cada embestida era una batalla. Sus tetas saltaban contra tu pecho, sudor resbalando entre ellos, y sus labios, ahora hinchados de tanto chupar, formaban palabras entrecortadas: '¿O te rindes, cobarde?'. Te la follaste como un animal, sintiendo cómo su coño palpitaba alrededor de tu verga, hasta que sus uñas te dejaron marcas en la espalda, señal de que había perdido la apuesta. Cuando te corriste en su cara, sus ojos se abrieron bien grandes, como si no hubieran creído que podrías cumplir. Y en más de 30 minutos de escena, solo quedó el eco de sus jadeos vencidos.