Holy Ruby se deja empotrar el culo en la universidad
Ella se agacha sobre el escritorio mientras Macky Beringella le levanta la falda, sintiendo el frío del metal en sus rodillas y el calor de su polla rozándole el culo. La rubia de tatuajes se muerde el labio para ahogar un gemido, sabiendo que en cualquier momento podría entrar alguien de la facultad. Él le separa las nalgas con los dedos, admirando su agujerito rosado antes de escupirle y empujar de una estocada, haciendo que su cuerpo se arquee. Ella aprieta los muslos, sintiendo cómo la polla gruesa le abre el culo mientras las paredes vibran con los golpes secos de sus caderas. Macky le agarra el pelo, tirando hacia atrás para que gima más fuerte, pero ella cubre su boca con la mano, recordando que no deben hacer ruido. El sonido de pasos afuera la pone más mojada, y él aprovecha para meterla hasta las pelotas, sintiendo cómo su culo se contrae alrededor de su verga. Ella se muerde el puño, sintiendo el orgasmo crecer mientras él le clava los dedos en las caderas, empujando más rápido. Los gemidos se vuelven más agudos, y él sabe que está a punto de correrse, pero no puede parar. Con un último empujón, se vacía dentro de ella, sintiendo cómo su semen caliente le llena el culo mientras ella se estremece. Afuera, la puerta del pasillo cruje, pero ya es demasiado tarde.