Angie la pelirroja asiática se rinde al culo con mi polla
Yo ya la tenía loca desde el día anterior, mandándole fotos de mi verga dura y rozándome contra ella cada vez que pasaba. Angie se puso un short ajustado y una blusa transparente, moviendo el culo ex profeso para que no aguantara más. Cuando por fin me la llevé al cuarto, le bajé las bragas y le metí dos dedos en el coño mojado, gimiendo como una perra en celo. Me arrodillé para chuparle la concha rosada y chupada, lamiendo cada pliegue hasta que me suplicó que la empotrara. La puse de perrito y le clavé la polla hasta las pelotas, sintiendo cómo su culo apretado me apretaba como un guante. Ella gritaba pidiendo más, así que le di con todo, embistiendo fuerte mientras le agarraba las tetas pequeñas y rebotaban con cada golpe. Le metí la lengua en la boca mientras la follaba, sintiendo cómo su culo se contraía alrededor de mi verga. Angie se corrió gritando, pero yo no paré, seguí bombeando hasta que mi leche le llenó el culo entero, caliente y espesa. En más de 10 minutos de escena, la dejé temblando, con mi polla aún dura dentro de ella.