Valentina Milan: mi culo no aguantó con tres pollas a la vez
El olor a sudor y semen me envolvía mientras me arrodillaba, sintiendo cómo mi coño palpitaba de anticipación. No sabía que David Bander tenía una verga tan monstruosa hasta que la vi rebotando frente a mi boca, gruesa como un puño, hinchada de venas azules. Cuando Alex Hard me empujó contra el colchón y me abrió el culo con sus dedos, gemí tan fuerte que el espejo vibró. Descubrí que me encantaba sentirme llena hasta las pelotas, con dos pollas entrando y saliendo de mi boca mientras la tercera me taladraba el ano. El primer chorro de orina caliente me quemó los labios, pero seguí chupando, tragando cada gota hasta que me llenaron la garganta. Cuando por fin me corrieron en la cara, el semen goteaba de mi barbilla hasta mis tetas, mezclándose con el sudor que me cubría. Al terminar, mi tanga estaba tirado en el suelo, empapado y manchado de todo lo que habían hecho conmigo.