Dos diosas le arrebatan el culo al autoestopista con doble anal
El olor a gasolina del auto se mezclaba con el sudor de las dos putas que ya tenían la mirada fija en el pollón del tipo que recogieron en la carretera. Audrey Hollander, la rubia de tetas perfectas, no perdió tiempo y se arrodilló para chuparle la verga hasta dejársela durísima, mientras Tory Lane, morena y con el culo más apretado que había visto, se montaba sobre su polla como si quisiera romperle el ano de una sola estocada. Él gemía como un perro en celo mientras las dos zorras se turnaban para empotrarlo, una en el culo y otra en la boca, dejando claro que esto no era un simple trío: era venganza por haberlas dejado tiradas la última vez. Cuando Jay Lassiter apareció de la nada, la escena se volvió aún más salvaje, con doble anal y doble penetración, las dos putas gimoteando cada vez que les metían toda la polla hasta que los huevos chocaban contra sus nalgas. El tipo no aguantó más y les llenó el culo de leche mientras Audrey tragaba su corrida como si fuera la mejor venganza del mundo. '¿Así te gustaba, cabrón?', le susurró Tory al oído mientras se limpiaba el semen del ano con los dedos.