Izzy Wilde se descontrola con mi polla hasta el amanecer
Esa noche en el dormitorio, Izzy Wilde ya me estaba volviendo loco desde el momento en que entró con ese vestido ajustado que apenas cubría su culo perfecto. Se movía frente a mí, rozando su cuerpo contra el mío cada vez que pasaba, susurrándome al oído que no aguantaba más. Yo la agarré de la cintura y la empujé contra la pared, metiendo mi mano entre sus piernas para sentir lo mojada que estaba. Su coño ardía, y cuando le bajé las bragas, su culo apretado me llamó como un imán. Sin perder tiempo, la giré y le hundí los dedos en el agujero, escuchando cómo gemía mientras se arqueaba hacia atrás. No aguanté más y le clavé la polla hasta las pelotas, sintiendo cómo su culo se ajustaba a mi verga como un guante. Izzy gritaba mi nombre mientras la embestía sin piedad, sus uñas marcándome la espalda. Cuando le metí un dedo en el culo mientras la follaba, perdió el control, apretándose alrededor de mi polla como si no quisiera que me saliera. La levanté y la empotré contra el espejo, follándola con fuerza mientras su culo rebotaba contra mí. Cuando sentí que ya no podía más, le di la vuelta y le corrí en la cara, viendo cómo su boca se abría para recibir mi leche caliente.