Max Gen y su polla gruesa rompen el culo apretado de Ethan
Max Gen había estado mirando al pequeño Ethan con deseo durante días, con ese culito redondo que pedía a gritos ser empotrado a fondo. Cada vez que pasaban cerca, los ojos del moreno se detenían en la forma perfecta de ese trasero, imaginando cómo sería abrirlo de par en par con su verga dura. La tensión entre ellos era insoportable, hasta que una tarde, en la habitación con la puerta cerrada, Ethan se arrodilló ante Max, abriendo la boca para chupar esa polla gruesa como si no hubiera mañana. Max no perdió tiempo y empujó hasta el fondo, haciendo gemir al pequeño de placer, su lengua juguetona rodeando la cabeza mientras sus manos agarraban fuerte aquel culo prieto. Imagínate el sonido húmedo de esa boca tragando centímetro a centímetro, cómo Max agarraba el pelo de Ethan mientras lo hacía tragar con fuerza. Pero el moreno no iba a conformarse solo con eso: arrastró a Ethan hasta la cama, lo puso a cuatro patas y, sin piedad, clavó su verga en ese culo apretado, sintiendo cómo el calor lo envolvía por completo. Cada embestida era más profunda, más salvaje, y el gemido de Ethan resonaba en la habitación, pidiendo más. Max le dio lo que quería, empotrándolo sin descanso, hasta que sus pelotas golpeaban contra ese trasero perfecto. Sandro Jenner, que había estado mirando todo el tiempo, se unió a la fiesta, metiendo su polla en la boca de Ethan mientras Max seguía follando ese culo como un animal. Los tres se movían al ritmo de los gemidos, el sudor cayendo por sus cuerpos, hasta que Max estalló dentro de Ethan, llenándolo de leche mientras Sandro se corría en su cara. Ethan, con la boca llena de semen y el culo repleto, solo pudo susurrar: '¿Y ahora quién va a limpiar este desastre?'