La novata de 18 años que no quería que me corriera dentro
Te voy a contar cómo fue la primera vez que la pequeña Brinquedo me suplicó que no le llenara el coño, pero al final no pudo evitar que le soltara toda la leche caliente hasta el fondo. Todo empezó cuando me dijo entre gemidos: 'No, no me lo dejes aquí', mientras se retorcía con mi polla enterrada hasta las pelotas en su culo apretado. La muy puta sabía que no iba a aguantar, pero igual me pedía que me sacara, que no la dejara llena, mientras yo le agarraba las tetas y le mordía los pezones. En más de 11 minutos de escena, la tuve a cuatro patas, empotrada contra la pared, con su coño chorreando y el tatuaje de su espalda brillando de sudor. Cada vez que le metía una estocada, gritaba como una perra en celo, pero no podía evitar que le sacara hasta la última gota. Al final, cuando le solté todo adentro, se quedó temblando, con mi leche escurriéndole por los muslos, y me juró que la próxima vez no se quejaría tanto. Pero ya sabes cómo son estas novatas...