Nixie Soft disfruta una polla negra en su coño mojado
—Cállate, que nos van a escuchar— susurra Nixie Soft mientras King Size Dick la penetra a cuatro patas en la cama. Ella se agarra de las sábanas, los muslos temblorosos, sintiendo cómo esa verga negra la estira toda de una estocada. La habitación huele a sexo, a sudor, a su coño chorreando por la excitación. King Size Dick le agarra las caderas con fuerza, empujando sin parar, haciendo que los muelles de la cama crujan con cada embestida. Nixie Soft gime bajito, mordiéndose el labio para no gritar, pero el placer es demasiado intenso. Escucha pasos en el pasillo y se queda quieta, conteniendo la respiración, sintiendo cómo la polla de King Size Dick sigue enterrada hasta el fondo. Él la gira de repente, poniéndola boca arriba, y le levanta las piernas para meterla otra vez, ahora de frente. Nixie Soft siente cómo la verga le roza el cuello del útero, las paredes de su coño apretándose alrededor de esa polla gruesa. King Size Dick le chupa los pezones, marcándola con los dientes, mientras sigue follándola sin piedad. Ella le clava las uñas en la espalda, gimiendo más fuerte ahora, sin importarle si la oyen. Él se corre dentro de ella, llenándola de leche caliente, y Nixie Soft se arquea, sintiendo cómo el semen le escapa por los muslos. La puerta de la habitación se abre un poco, pero nadie entra. Quedan quietos, jadeando, hasta que King Size Dick se saca y Nixie Soft ve su coño lleno de semen, los labios hinchados y rojos. Una mancha húmeda en la sábana es lo único que queda de esos más de 10 minutos de escena salvaje.