Novia provoca a Valentino con un culo perfecto y polla dura
El sonido de los tacones resonaba en el pasillo mientras ella se acercaba, sabiendo que cada paso era una provocación calculada. Rossa Vaxx llevaba horas enviando fotos de su cuerpo en tanga, rozando la polla de Valentino con sus curvas al pasar, y ahora el olor a su perfume mezclado con excitación llenaba la habitación. Cuando por fin se quitó la ropa, dejando al descubierto sus tetas firmes y el coño ya mojado, él no aguantó más: la empujó contra la pared, le abrió las piernas de una patada y le metió los dedos hasta hacerla gemir. Ella arqueó la espalda, mordiéndose el labio mientras él le mordía el cuello, pasando de los dedos a la lengua, chupándole el clítoris con tanta fuerza que casi se corre en el acto. Pero Valentino quería más: la cargó en sus brazos, la tiró sobre la cama y se hundió en su coño de una estocada, sintiendo cómo sus paredes lo apretaban como un guante. Ella gritó, clavándole las uñas en la espalda mientras él la embestía sin piedad, cambiando de posición para penetrarla en cuatro patas, luego de lado, luego sobre ella, hasta que la hizo gritar su nombre. Cuando por fin se corrió dentro de ella, llenándola hasta rebosar, Rossa solo pudo mirar cómo su novio, con la polla aún dura, se limpiaba la boca con una sonrisa satisfecha.