Samary se divierte con su juguete vibrando en su coño mojado
Samary está decidida a hacerme gemir como nunca antes, y me encanta cómo me domina cuando me ordena que me sienta en mi dildo mientras ella ve, jadeando como si yo fuera su puta personal. Yo obedezco, claro, porque cuando Samary me dice 'chupa ese juguete como buena perra', mis muslos tiemblan antes de que la vibración me haga arquear la espalda. Siento cómo el plástico duro me llena entera mientras ella me mira con esa sonrisa de superioridad, sabiendo que yo soy la única que no puede correrse sin su permiso. Cada vez que empiezo a gemir, ella me detiene con un 'no, aún no' que me vuelve loca, hasta que mis dedos se clavan en la cama y le suplico, 'por favor, déjame terminar', pero ella solo se ríe y me ordena 'más fuerte, que te escuchen los vecinos'. Al final, cuando por fin me deja explotar, el orgasmo me parte en dos, y solo me queda escuchar su voz burlona diciendo 'buena puta, ya puedes limpiar todo este desastre'