Putita menuda le pide a Bryan Gozzling que la destroce con su polla
¿Sabes qué me dijo Bryan en el oído antes de empezar? 'Vas a gritar de lo que te voy a hacer'. Y no mentía, porque cuando se la metí hasta el cuello, mi coño se contrajo tan fuerte que casi lo aprieta de golpe. Me encantó cómo me sujetó las caderas para que no me escapara, aunque la verdad es que no quería irme a ninguna parte. Lo que nadie sabía era que yo llevaba meses soñando con que alguien me follara así, tan brutal, tan sin parar, hasta que la saliva me corriera por las piernas. Bryan se dio cuenta porque me miraba fijo cada vez que gemía más fuerte, como si estuviera discovering que yo era una puta disimulada. Cuando me dio la vuelta para empotrarme contra el espejo, el choque de sus bolas contra mi culo hizo un sonido tan húmedo que me excitó todavía más. ¿Te imaginas estar en su lugar, sintiendo cómo se te queda la respiración cuando alguien te arremete de esa manera? Bryan ni siquiera me preguntó si quería más, solo me abrió las nalgas y me llenó el culo hasta que me corri la leche por las tetas. Lo más sorprendente fue cuando terminó: no se sacó, solo me apretó contra el suelo, como si quisiera que su semen no se escapara de mí ni un segundo. Bryan se quedó mirándome, casi sin creer que una chica tan menuda como yo había aguantado toda su carga sin pedir clemencia.