Rome Major me empotró como venganza por mi ex
Rome Major me miró con esa sonrisa de puto que sabe que va a destrozarme el coño, y yo solo podía pensar en mi ex, el imbécil que me dejó por una cualquiera. Me arrodillé frente a él, agarrando su polla negra bien dura, sintiendo el calor de su verga en mi mano antes de metérmela entera en la boca. La saliva me chorreaba por la barbilla mientras lo chupaba, gimiendo con cada embestida que me llegaba hasta la garganta. Cuando me dio la vuelta y me puso a cuatro patas, supe que no habría piedad: me agarró el culo con fuerza y me penetró de una estocada, llenándome hasta que sus pelotas chocaban contra mi clítoris. Cada empujón me hacía gritar, sintiendo cómo su verga me estiraba el coño mientras me lamía los dedos mojados de mi propia excitación. Cuando me corrió en la cara, el semen caliente me quemaba la piel, y él solo dijo: '¿Así te follaba tu ex, perra?'