Alina Palmas se venga follando como una diosa
El sonido de la piel chocando contra la piel te llega como un latigazo, húmedo y caliente, antes de que veas a Alina Palmas arqueando la espalda sobre la cama, sus nalgas redondas y firmes marcando el ritmo. Te agarra la polla con esa mirada de furia contenida, como si cada embestida fuera un castigo por algo que no puedes ver, pero que sientes en cómo te aprieta las caderas con las uñas. Su coño está tan mojado que resbala, y cuando te la metes de una estocada, escuchas ese gemido agudo que no puede controlar, como si el placer le doliera. La volteas de golpe, le abres las piernas hasta que los muslos le tiemblan, y empiezas a embestirla contra el colchón mientras ella te clava los talones en la espalda, marcándote la piel. Sientes cómo su culo rebota contra tu vientre cada vez que la penetras hasta las pelotas, y cuando le agarras las tetas, grandes y pesadas, ella gira la cabeza y te escupe: 'Así es como se folla a un hombre de verdad'. Te la chupa después, con esa boca caliente y húmeda, y cuando te corres, lo hace mirándote fijamente, como si quisiera grabarte en la memoria que esto no se olvida. La próxima vez, será peor.