Mini Mitzix se venga follando como una diosa
El olor a perfume barato y sudor me recordaba a él, al que creyó que podía dejarme así, sin más. Pero hoy no, hoy me encargo de que otro me llene lo que él no pudo. Mini Mitzix, esa zorra de piernas infinitas, se arrodilló frente a mí con los labios brillantes, sabiendo que su boca era mi perdición. Te voy a contar cómo le metí la polla hasta las pelotas mientras ella gemía como una perra en celo, pensando en que él nunca la hizo correrse así. Sus tetas rebotaban con cada embestida, y cuando le agarré el pelo para empotrarla contra el colchón, su coño apretado me ordeñó hasta dejarme seco. ¿Te gustaría estar en su lugar, viendo cómo otro te roba lo que era tuyo? En más de 10 minutos de escena, le enseñé lo que es un hombre de verdad, y ahora solo pienso en que él nunca la tendrá como yo.