Simone peach se moja como una puta con mi polla en su primer casting
La tenía temblando desde el primer segundo que entró, con sus tetas naturales botando mientras se arrodillaba para chuparme la verga como si me pidiera permiso. Le ordené que se pusiera de cuatro patas y, sin avisar, le enterré la polla hasta las pelotas de una estocada, escuchando cómo gemía como una perra en celo. Le agarré el pelo con fuerza para marcar el ritmo, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de mi verga cada vez que la penetraba hasta el fondo, hasta hacerle tocar el cuello del útero. La humillé pidiéndole que me lamiera los dedos después de follármela, obligándola a tragarse cada gota de leche que le escupí en la boca. Cuando empezó a rogarme que la dejara correrse, me reí y seguí embistiendo más fuerte, hasta que su squirt explotó en chorros calientes contra mis huevos. Steve Q, que estaba grabando, se quedó mudo cuando vio cómo su coño no paraba de soltar leche, empapando las sábanas hasta que ya no pudo más. Al final, me limpié la polla en su cara mientras jadeaba, derrotada pero obediente.