Sexyrita quiere ser modelo montando y chupando mi verga
—'¿Te gusta cómo me veo?'— me pregunta Sexyrita mientras se ajusta el vestido ajustado que lleva puesto, sabiendo perfectamente que te tiene loco desde que empezó a enviarte fotos provocativas. Lleva días jugando contigo, rozándose contra ti cuando pasas, mandándote mensajes con fotos de su cuerpo curvilíneo, y ahora que por fin estás a solas, no piensa dejarte escapar. La agarras por la cintura y la sientes temblar cuando le muerdes el cuello, sus gemidos llenan la habitación mientras te arrodillas para chuparle los pezones duros. Sientes cómo se moja más cuando le metes la mano bajo el vestido y le tocas el coño caliente, ya resbaladizo de excitación. La empujas contra la pared y le subes la falda, dejando al descubierto su culo firme y su concha rosada, lista para recibirte. Te la metes de una estocada, sintiendo cómo su carne se ajusta a tu polla dura, y ella grita tu nombre mientras la embistes sin piedad. Te la follas contra la pared, contra el sofá, y finalmente en el suelo, donde la montas como a una perra en celo, sintiendo cómo se corre una y otra vez. Al final, mientras te la chupa hasta dejarte seco, piensa en lo bien que le salió su plan de provocarte hasta que perdieras el control.