Puta madura se deja llenar de leche por varios hombres
Los tipos se turnaban para meterme la polla mientras mi marido miraba desde la puerta, conteniendo la respiración. Sentía cada verga entrando hasta las pelotas, mi coño empapado gritando por más, los gemidos ahogados contra el sofá para que no nos escucharan. Uno me agarraba de las caderas mientras otro me chupaba los pezones, los dedos marcando mi culo rojo de tanto azote. Cada embestida me hacía temblar, el miedo de que alguien entrara me ponía más mojada, los fluidos escurriendo por mis muslos. Cuando MrWhitesroom me corrió adentro, sentí el calor pegajoso llenándome, y después otro más, y otro, hasta que mi vientre estaba hinchado de leche. Escuchaba pasos en el pasillo, pero no podía parar, mi cuerpo pedía más polla aunque supiera que era peligroso. Ahora solo pienso en cuándo volverán, en cómo me sentiré otra vez cuando me empotren contra la pared sin importarles quién pueda vernos.