Misss Vikki te traga la polla mientras te humilla
No me creíste cuando te dije que podía chupártela hasta dejarte sin fuerzas, pero aquí estoy, de rodillas, con tus huevos golpeándome la barbilla mientras te ahogo con tu verga. Te agarro las pelotas con una mano y la otra te aprieta el culo para que no te muevas, porque aquí mando yo. Cada vez que intentas empujar más adentro, te detengo con un mordisco suave en el tronco, haciendo que gimas como un puto desesperado. Sientes cómo mi lengua recorre tu glande antes de tragarte entera, hasta que la sientes rozarme la garganta, y entonces te echo hacia atrás con un chasquido de labios. '¿Ya no aguantas, eh?', te digo mientras me limpio los labios mojados, y tú solo puedes asentir, con la polla palpitando y lista para reventarme la cara. Te ordeno que te sientes en el sillón, con las piernas abiertas, y cuando me arrodillo de nuevo, esta vez no hay juego: te la meto en la boca de una estocada, hasta que las lágrimas te corren por las mejillas. Escucho cómo te ahogas, cómo tu cuerpo tiembla cuando te la saco para correrme sobre tu cara, manchándote los labios con mi leche espesa. Cuando termino, te quedas ahí, con la polla flácida y mi saliva goteando de tu piel, mientras me río y me limpio los dedos en tu camisa.