AllanDelon la pilló masturbándose y le enseñó a chupar como una profesional
Era un día cualquiera en la habitación de AllanDelon cuando Julia Santos entró sin avisar y lo encontró con la polla dura, moviendo la mano como un desesperado. Sin perder tiempo, él la agarró del pelo y le ordenó que se arrodillara, amenazando con castigarla si no obedecía. Julia, temblando de miedo pero excitada, abrió la boca y dejó que él le metiera la verga hasta el fondo, sintiendo cómo le llenaba la garganta. AllanDelon gruñía mientras le embestía la cara, exigiendo que tragara cada gota de su leche. Ella gemía, ahogándose un poco, pero él no le permitía parar, sujetándole la cabeza con fuerza. Cuando por fin se corrió, le ordenó limpiarle la polla con la lengua, humillándola hasta que no quedó ni una gota. Julia, con las lágrimas corriendo por sus mejillas, solo pensaba en lo mucho que le había gustado someterse a él.