Xiao Mai gime mientras la follas duro y sin piedad
La agarras de las caderas y la empotras contra la pared, sintiendo cómo su coño apretado te aprieta la polla como si quisiera ordeñarte. Xiao Mai te desafía con una sonrisa pícara, retándote a ver si puedes hacerla correrse más fuerte que Li Wei Wei, y tú aceptas el reto con una embestida que la hace gemir tan alto que los vecinos podrían escucharla. Sus tetitas pequeñas rebotan con cada movimiento, y sus uñas se clavan en tu espalda mientras te clava los talones en el culo, exigiendo más. La pones de perrito y le metes la polla hasta que sus muslos tiemblan, sintiendo cómo su coño se contrae alrededor de tu verga como si no quisiera soltarte. Le das una nalgada que resuena en la habitación, y ella responde mordiéndose el labio y arqueando la espalda, pidiendo más fuerte, más rápido, más profundo. Le metes los dedos en la boca para que los chupe mientras la follas, y ella obedece como una buena puta, gimiendo alrededor de tus dedos mientras su saliva le cae por la barbilla. La volteas y la sientas en tu cara, obligándola a montarte la lengua mientras te la chupas, sintiendo cómo su clítoris late contra tu boca. En más de 15 minutos de escena, la haces correrse tres veces, pero ella sigue retándote, exigiendo que la hagas gritar más fuerte, que la rompas más duro, que la hagas suplicar. Y cuando por fin la sientes temblar bajo tus manos, cuando sus gemidos se convierten en un grito ahogado, sabes que has ganado la apuesta, pero ella ya está planeando la revancha.