Daniel Pitudo le parte el culo a Deboragrano con su polla tremenda
Daniel Pitudo no sabía que esa tarde su verga iba a cambiar todo. Deboragrano, con su culo redondito y perfecto, se inclinó frente a él, mostrando esa raja húmeda que lo volvía loco. Cuando Daniel se acercó, notó que su polla estaba más dura que nunca, casi rozando el techo de su estómago. Al empujarla dentro, Deboragrano soltó un gemido ahogado, sorprendida por lo gruesa que era. Sus nalgas temblaron al recibir cada embestida, y Daniel, excitado por su reacción, le agarraba las caderas para hundirse más profundo. Ella gritaba, jadeante, mientras su coño se ajustaba alrededor de ese trozo de carne que la llenaba hasta las pelotas. Cada movimiento hacía que su culo rebotara, produciendo un sonido húmedo que resonaba en la habitación. Daniel aceleró el ritmo, sintiendo cómo su verga bombeaba dentro de ella, y cuando Deboragrano le clavó las uñas en la espalda, supo que estaba cerca. Sus cuerpos sudorosos chocaban, y en menos de 10 minutos, Daniel explotó dentro de ella con un gruñido animal. Al sacarla, su polla brillaba, cubierta por los fluidos de ambos. Deboragrano, con la voz entrecortada, le susurró: "¿Ves cómo te gusta abrirme el culo, cabrón?"