Rukh recibe una recompensa bien dura por pedir prestado
Te lo prometí y aquí estoy, cumpliendo con lo que acordamos... Cada vez que pasabas rozándome con ese vestido ajustado, sintiendo cómo tu culo apretado se frotaba contra mi polla, sabía que no podrías parar. En más de 25 minutos de escena, te agacho y te demuestro por qué Raven es quien dicta las reglas ahora, no tú. Te abres las piernas de golpe, mojando todo al sentir mi lengua recorriendo tu coño antes de que te la meta hasta las pelotas, escuchando tus gemidos agudos mientras la chupas como una experta, sabiendo que esto no será rápido. Te doy vueltas, te encajas contra la pared con los muslos temblando, sintiendo cómo mis embestidas hacen que tus tetas reboten violentamente hasta que mi polla gruesa te llena el culo sin aviso, gritando su nombre mientras te corro hasta que las caderas chocan contra tu piel sudorosa...