Masha Yang se traga un dildo monstruoso en trío anal salvaje
El sonido de su respiración agitada me volvió loco desde que entró en la habitación, con ese culo redondo y las tetas perfectas que rebotaban bajo el disfraz. Llevábamos días mirándonos con esa tensión insoportable, robando besos furtivos y rozándonos sin atrevernos a ir más allá. Pero esta noche, con Ksu Colt observando y Wild Tali ya lista para jugar, no había escapatoria. Le arranqué el disfraz de un tirón, dejando al descubierto sus pezones duros y el coño ya mojado de anticipación. Sin perder tiempo, le clavé el dildo enorme en el culo mientras ella gemía como una perra en celo, con el agujero estirándose al máximo. Cada embestida hacía que el juguete desapareciera hasta las pelotas, y sus gritos se mezclaban con el sonido húmedo de su culo tragando la polla de goma. Luego, mientras yo le follaba la boca con el dildo, Wild Tali se colocó detrás y le metió otro juguete aún más grande, haciendo que su cuerpo entero temblara de placer. El culo de Masha se abrió como una flor, con ese agujero oscuro dilatándose más de lo imaginable. Cuando al fin nos corrimos, ella solo podía pensar en cuánto había deseado ese momento desde la primera vez que nos vimos.