Juego de hentai donde me la follo a la protagonista
La primera vez que vi a esa chica en la pantalla, supe que tenía que hacerla mía. No importaba que fuera un personaje de un juego, porque cuando empecé a jugar, me puse tan caliente que no aguanté más. La puse de rodillas y le metí la polla hasta la garganta, sintiendo cómo se ahogaba con cada embestida. Sus gemidos ahogados me volvían loco, pero tenía que tener cuidado: en cualquier momento podía entrar alguien, y no quería que nos pillaran. La levanté y la empotré contra la pared, clavándosela una y otra vez mientras ella mordía la almohada para no gritar. Sus tetas rebotaban con cada golpe, y el sonido húmedo de su coño mojado me volvía más salvaje. Sabía que estaba cerca, pero no quería correrme todavía. La tiré al suelo y me la follé como un animal, sintiendo cómo su cuerpo temblaba bajo el mío. Cuando por fin me vine, le llené la cara de leche, y ella se quedó temblando, con los labios manchados y el cuerpo marcado por mis dedos. La pantalla del juego seguía encendida, pero ahora tenía una mancha de mi corrida en la esquina.