Mister J y Slavebc en un festín de garganta profunda y leche caliente
Llevo días imaginando cómo sería tener esa polla gruesa de Mister J metida hasta el fondo de mi garganta, y hoy por fin lo hago realidad. Slavebc me mira con esos ojos de puta hambrienta mientras me arrodillo frente a él, agarro su verga con ambas manos y la llevo a mi boca sin pensarlo dos veces. La saliva ya me cae por la barbilla antes de empezar, pero no me importa, solo quiero sentir cómo me ahogo con cada embestida. Mister J me agarra del pelo y empuja con fuerza, haciendo que mis labios se estiren al máximo mientras la polla entra y sale de mi garganta. Gimo con la boca llena, el sonido ahogado se mezcla con el chapoteo de la saliva que escupe al ritmo de sus movimientos. Slavebc no aguanta más y se acerca, frotando su coño mojado contra mi cara mientras Mister J sigue follándome la boca sin piedad. La tensión de estos días se libera en cada gemido, en cada gota de saliva que cae al suelo, en cada mirada cargada de lujuria. Cuando por fin Mister J se corre, lo hace directo en mi lengua, llenándome la boca con su leche espesa. No me lo pienso, trago todo como una buena puta hambrienta, pero sé que esto no ha terminado. La próxima vez, quiero que me empotren a los dos a la vez.