Assilille te va a volver loco con su provocación deliberada
—¿Así me quieres, verdad?— te dice ella mientras se ajusta el vestido, el cual apenas cubre sus tetas perfectas y su culo respingón. Imagínate a Assilille, la zorra que tuvo todo el día mandando fotos sugerentes y rozándose contra ti cada vez que pasaba. Ahora está frente a ti, con los labios húmedos y esa mirada de 'te voy a volver loco', y sabes que no aguantarás. Le agarras el pelo con fuerza y la obligas a arrodillarse, sintiendo su boca caliente envolver tu polla entera de golpe. Ella gime, pero sigue sonriendo, disfrutando cómo te retuerces cuando te chupa con esa lengua juguetona. Te vas a poner durísimo cuando la veas arquearse, pidiendo a gritos que la empotres contra la pared. Sus muslos están empapados, y cuando por fin la embistes, el sonido de su coño chorreando te vuelve animal. Cada vez que te hundes en ella, sus uñas se clavan en tu espalda, como si quisiera marcarte de por vida. Terminas derramándote dentro, sintiendo cómo su culo se aprieta alrededor de tu polla, y cuando por fin te apartas, ves la mancha de su flujo mezclado con tu leche en sus muslos.