La novia de mis sueños me reta y termino corriéndome como un loco
Ella lo hizo a propósito, ¿lo saben? Se sentó frente a mí con esa sonrisa de puta que me vuelve loco, cruzó las piernas dejándome ver el borde de sus bragas mojadas y me dijo: '¿Crees que puedes darme lo que necesito, o solo eres otro amateur?' Arqueé la ceja, desafiando a Fansalez, sabiendo que no podría resistirse. Su mano serpentea hacia su coño antes de que yo siquiera la toque, deslizando sus dedos por la costura de su tanga para humedecerlos, luego los lleva a mi boca sin avisar, obligándome a probar su sabor. El primer contacto es su boca la que se clava en mi polla, tragándola entera a pesar de su tamaño, ahogándose con ella mientras sus ojos se llenan de lágrimas y sus gemidos vibran en mi verga. ¿Pero qué cree ella? Esto apenas empieza. La tiro contra el colchón, separo sus muslos con mis rodillas y le meto los dedos hasta que sus paredes se contraen alrededor de ellos. Cuando por fin la penetro, lo hago de una estocada que la hace gritar, hundiendo mi polla hasta que sus caderas chocan contra las mías. Ella se retuerce, intenta escapar, pero la agarro del cabello y le ordeno que me mire. '¿Recuerdas tu reto, perra?' Le susurro, acelerando el ritmo hasta que sus uñas se clavan en mi espalda. Su coño apretado se orina de lo mojados que están, y yo sigo embistiéndola sin descanso, sintiendo cómo su cuerpo tiembla bajo el mío. Justo cuando pienso que no aguantará más, ella me clava los talones en el culo y me empuja más adentro, gimiendo: 'No te corras... aún no'. Pero su coño me ordeña como una puta experta, y no puedo evitar soltarme dentro de ella, llenándola hasta que le gotea por los muslos. Ella jadea, con una sonrisa de victoria, y susurra: '¿Y ahora qué, campeón?'.