Rosebrutal te vuelve loca con su coño perfecto
"Te juro que no aguanto más"" susurró Rosebrutal, mordiéndose el labio mientras te miraba fijamente entre las sábanas. Llevaban días tensos, miradas robadas, roces "accidentales" que dejaban los cuerpos ardiendo, hasta que esta noche ya no hubo excusas. Te la arrancó la ropa de un tirón, sus tetas firmes rebotando mientras se montaba a horcajadas sobre ti, frotando su coño mojado contra tu polla dura. Sientes cómo sus uñas te arañan la espalda cuando te la metes hasta el cuello del útero, las paredes de su vagina apretándote como un guante. Ella gime tu nombre cada vez que embistes, sus muslos temblando alrededor de tus caderas, la saliva escurriéndose por la comisura de sus labios entre cada jadeo. Le das la vuelta sin sacar la verga, empujándola contra el colchón para embestirla desde atrás, oyendo cómo choca la carne con cada estocada. Su culo rebota contra tus caderas, la piel enrojecida por los cachetazos, hasta que se viene gritando, los músculos internos ordeñándote hasta dejarte seco.