Verificación de sumisión con órdenes que exige obediencia
Exigiendo que se arrodille sin vacilar ves cómo la sumisa baja la mirada y cumple al instante mientras le indicas que abra las piernas para mostrar su coño ya húmedo. Le ordenas que se toque pero solo un poco y ella suplica permiso para seguir porque sabe que no puede correrse sin tu autorización. Le mandas que saque la polla y la lama despacio girando la lengua alrededor del glande hasta que le dices que la trague entera de golpe. La sumisa obedece gimiendo con la boca llena mientras tú controlas el ritmo empujando su cabeza y recordándole que es solo un objeto para tu placer. Le das la orden de ponerse en cuatro y ella se coloca inmediatamente arqueando la espalda para ofrecer el culo y el coño al mismo tiempo. Le prohíbes moverse mientras la penetras de una estocada y ella repite entre gemidos que es tuya y que solo correrá cuando tú lo permitas. Le ordenas que pida permiso en voz alta cada vez que está cerca del límite y su voz tiembla mientras repite la súplica una y otra vez. Finalmente le permites correrse y observas cómo el líquido chorrea por sus muslos dejando una mancha oscura en la tela del suelo.