Verificación de coño que te va a encender
Te vas a poner durísimo cuando veas cómo este tipo no puede resistir el impulso de tocar lo que no debería, imaginando esos dedos húmedos que se deslizan por debajo de la ropa interior de su jefe, imaginando ese coño prohibido que gotea cuando nadie mira. Desde que la vio sentada en su escritorio, con las piernas cruzadas de manera que el borde de su falda se sube lo suficiente para mostrar un trozo de muslo, ha estado pensando en cómo sería empujarla contra la pared, desgarrarle el vestido y meterle la lengua hasta el cuello del útero, sintiendo cómo se le contrae el coño alrededor de la polla mientras ella gimotea de culpa y placer. Vas a ver cómo ella se muerde los labios, sabiendo que esto está mal pero no puede parar, con las tetas rebotando cada vez que él la embiste de una estocada, sintiendo que la va a reventar de lo duro que está. Imagínate esos gemidos ahogados, el sonido de la piel golpeando la piel, cómo ella se agarra de los hombros para no caer mientras él la levanta contra la ventana, mostrándole a la ciudad entera lo puta que es. Ella piensa que debería detenerlo, pero cuando siente cómo la polla le roza el punto G, ya no puede pensar en nada más, solo en correrse y correrse hasta que le tiemblen las piernas y se le nublen los ojos. Lo peor es que sabe que esto no se acabó, que la próxima vez será peor, y que no va a poder decir que no.