Misss Vikki en yoga transparente, tentación prohibida
Te miras en el espejo y ves cómo el sudor resbala por su espalda mientras se estira, el short de yoga tan fino que casi se transparenta con cada movimiento. Sabes que esto está mal, que no deberías estar aquí, pero no puedes evitarlo: la agarras por la cintura y sientes cómo su piel arde bajo tus dedos. Ella se muerde el labio, fingiendo resistencia, pero su coño ya está mojado cuando te acercas. Le bajas el short de golpe, revelando ese culo perfecto que has imaginado mil veces, y te arrodillas para chuparle el clítoris hasta que gime tu nombre. La pones contra la pared, le abres las piernas y la empotras de una estocada, sintiendo cómo su carne se ajusta a tu polla como un guante. Cada embestida la hace gemir más fuerte, y sabes que los vecinos podrían oírlas, pero no te importa. Le das la vuelta, la inclinas y la follas por detrás, agarrándole las tetas mientras la penetras hasta que las caderas chocan. Ella te pide que no pares, que la hagas correrse, y cuando lo hace, su coño se aprieta alrededor de tu verga como si no quisiera soltarte. Te corres dentro de ella, llenándola hasta que el semen le escurre por los muslos. Sabes que esto no puede repetirse, pero ya estás imaginando la próxima vez que la tengas a solas.