Cornudo mira cómo su esposa se deja empalar por una polla negra
—'¿No te importa que me folle a este semental?'— le susurró ella al oído, sabiendo que cada palabra lo ponía más duro. Llevaban días jugando con la tensión, miraditas robadas, roces 'accidentales' en la cocina, hasta que el marido no pudo más y accedió a ver cómo su esposa se entregaba a Jovan Jordan. Imagínate la escena: ella de rodillas, chupando esa verga negra como si fuera un helado, tragando hasta que las lágrimas le corrieron por las mejillas. El marido, con la polla en la mano, observaba cómo su mujer gemía con cada embestida, cómo el culo de ella rebotaba contra los muslos del negro cada vez que la penetraba de una estocada. La esposa, con los pechos saltando, se montó encima, cabalgando esa verga como si no hubiera un mañana, mojando el sofá con cada movimiento. Jovan la agarró de las caderas y la clavó contra el sillón, follándola tan fuerte que los muebles crujían. Ella gritaba, pidiendo más, mientras el marido se corría solo de ver cómo su esposa disfrutaba de un negro mejor dotado que él. Al final, con la respiración agitada y el coño palpitando, ella solo pensaba en cuándo repetir.